Sánchez promocionó al sucesor de Gallardo en Extremadura pese a que había denuncias contra él desde hacía año y medio
La denuncia por un caso de supuesto acoso laboral contra José Luis Quintana, delegado del Gobierno en Extremadura y presidente de la Gestora del PSOE en esta comunidad, no es la única que hay en Ferraz contra uno de los amigos más cercanos de Pedro Sánchez. Según ha podido saber ABC en exclusiva, hace más de un año y medio que la Ejecutiva Federal tiene, como mínimo, dos escritos más de presuntas irregularidades cometidas por Quintana o su entorno más inmediato. Pese a eso Sánchez le eligió a finales de diciembre para relevar de forma provisional al dimitido Miguel Ángel Gallardo al frente de la dirección regional, pilotando así la organización hasta la celebración de un congreso extraordinario para el que todavía no hay fecha en el calendario.El 5 de agosto de 2024, pocos días después de que Quintana presentase su dimisión como secretario general del PSOE de Don Benito, varios afiliados mandaron un primer burofax a Ferraz para poner en conocimiento de la Ejecutiva Federal un posible amaño en el censo del partido que podía alterar el resultado de las primarias. En concreto, el escrito al que ha tenido acceso este periódico, y al que la dirección de Pedro Sánchez no respondió, denunciaba que el equipo de Quintana había contabilizado el alta como militantes de dos personas una vez cerrado el censo, permitiéndoles así participar en el proceso de primarias con el objetivo de influir en su relevo tras 16 años en el cargo.En el documento que recibió Ferraz, y que sigue guardado en un cajón para proteger al hoy líder provisional del PSOE de Extremadura, designado a dedo por su amigo Sánchez, relatan que «existen indicios de que se realizó de manera masiva y en un corto período de tiempo nuevas afiliaciones para influir en unas próximas elecciones internas para renovar la Ejecutiva Local», muchas de ellas sin conocimiento de la Ejecutiva, lo que provocó la dimisión de más de la mitad de sus miembros. Esa situación forzó la destitución de Quintana como secretario general local y la constitución de una gestora a nivel municipal.Noticia Relacionada estandar Si Denuncian por acoso laboral al sustituto de Gallardo en el PSOE extremeño e íntimo amigo de Sánchez Joan Guirado Tras la dimisión de Gallardo, José Luis Quintana se ha hecho cargo del partido en la comunidad autónoma Además de las dos altas fuera de plazo, que podrían constituir la comisión de delitos tipificados en los artículos 395 y 396 del Código Penal relativos a la alteración fraudulenta de procesos electorales internos, también se produjo un aumento significativo de los afiliados en el municipio. Según la denuncia, «la Agrupación pasó de tener 136 militantes a los 160 actuales, produciéndose un incremento en el número de militantes en un mes (del 01 de mayo 2024 al 01 de junio 2024) del 17%, produciéndose el mayor incremento la última semana de mayo, antes del cierre cuatrimestral del censo que se produjo a 01 de junio 2024». Algunos de los nuevos socialistas de Don Benito residían a más de 100 kilómetros de distancia.Las fichas de afiliación, fechadas los días 6 y 7 de junio , habrían sido entregadas físicamente en la sede local y enviadas por correo electrónico al Departamento Federal de Atención a la Militancia una semana después del cierre, lo que implicaría su alta fuera de plazo. El denunciante que se puso en contacto con Ferraz aseguró contar con testigos presenciales y documentación que acreditarían los hechos. Testigos ni documentación que la dirección del partido en Madrid reclamó en ningún momento para esclarecer los graves hechos que se ponían en conocimiento.La denuncia señala directamente a la Secretaría de Organización Federal, entonces encabezada por Santos Cerdán, al ser el órgano que controla en exclusiva el censo de militantes, y solicita una auditoría informática de los registros para verificar fechas, accesos y responsabilidades. De hecho en el escrito se señala la complicidad necesaria de Cerdán , ya dimitido e investigado como presunto cabecilla de una trama corrupta, ya que sin la colaboración del departamento que dirigía no se hubieran podido dar de alta a ambos afiliados fuera del plazo legalmente establecido. Pese a existir dicha denuncia y la sospecha de que el procedimiento estuviera adulterado, Ferraz no suspendió el procedimiento de renovación de la agrupación local.Calumnias y presionesEn ese mismo proceso de primarias, uno de los militantes que acabó renunciando a participar en las mismas, Juan Francisco Dávila Calderón, remitió una carta a los afiliados de Don Benito, a la que ha tenido acceso este periódico, denunciando presiones por parte del entorno más cercano del secretario general para que no pugnase por el liderazgo del partido a nivel local, ya que querían que fuera el número dos de José Luis Quintana el que se quedase con el cargo y la herencia del liderazgo. En la misiva Dávila también relata haber sido víctima de «calumnias» por parte de la dirección que encabezaba el delegado del Gobierno en la región y exalcalde del municipio.El socialista, que admitió también haber recibido ofrecimientos «como ser el número dos» del candidato apoyado por Quintana, decía haber « sufrido la propagación de bulos y falsas acusaciones que se vertieron hacia mi persona, llegando incluso a atribuirme hechos muy graves, de forma calumniosa». También afirmó que había «sido testigo de cómo se desacreditaba al conjunto de las personas que me apoyaban, como método maquiavélico de anulación del contrario». Juan Francisco Dávila hablaba de las primarias para relevar a José Luis Quintana como «un procedimiento corrompido por quienes deberían velar por su limpieza».Finalmente, con el 88,5% de los votos emitidos, en una votación en la que participaron únicamente el 54,7% de los afiliados de la agrupación local de Don Benito, el 6 de octubre del año pasado la mano derecha de Quintana durante su etapa como secretario general , Manuel Gómez, fue elegido nuevo líder de la formación. De esta forma el ahora presidente de la Gestora del PSOE de Extremadura lograba su objetivo de dejar el partido en manos del que fuera su vicesecretario general, con el fin de mantener cierta influencia en la organización que dirigió durante 16 años y de la que ahora había desconectado para cumplir con sus funciones al frente de la Delegación del Gobierno en la región.
