‘Stranger Things’ cierra con un final satisfactorio (y sin arriesgar) el Mundo del Revés
El último episodio resume los problemas y virtudes del resto de la temporada y busca su redención. Ojo, este artículo incluye espóileres
Stranger Things ha sido uno de los grandes fenómenos de Netflix. Quizá por eso, sus responsables han optado por un final sin sorpresas, que satisfaciera a la mayor cantidad posible de espectadores. No parece que estemos haciendo un gran espóiler si desvelamos que los chicos vencen a Vecna, que el bien se impone al mal. Hay una batalla final que se alarga y alarga, hay más descubrimientos sobre el villano de la historia. Hay un epílogo de media hora que salta año y medio adelante en el tiempo para contar qué fue de cada personaje principal. Tan pocos riesgos han querido tomar que incluso ofrece un final alternativo, una opción para quien elija creer.
El último episodio de la serie —que se estrenó a las 2.00 de la madrugada del primer día de 2026 en horario peninsular español y cuyo lanzamiento provocó la caída de Netflix durante unos segundos— tenía la duración de un largometraje, algo más de dos horas. Como el resto de la serie, ha sido un canto a la amistad, a la nostalgia y al entretenimiento puro y duro. Y ha tenido tiempo para una larga batalla final con un clímax emotivo con la despedida de Once, y para un epílogo que daba pinceladas sobre el destino de los personajes. De alguna forma, el episodio final ha resumido los problemas y virtudes del resto de la temporada y de la serie entera y ha buscado su redención.
La segunda tanda de capítulos de esta temporada sufrió un frenazo en la trama, con mucho discurso explicativo tanto para centrar al espectador —algo muy necesario, por otra parte, porque a ver quién se acordaba a esas alturas de qué demonios estaba haciendo cada personaje y dónde estaba cada uno—, como para aclarar de una vez por todas qué era el Mundo del Revés y qué pretendían los villanos. La división en tres partes de la última temporada ha jugado en su contra en ese sentido: cuando una serie tiene debilidades, es mejor no dar tiempo a los espectadores para que se paren a pensar. Y esta última tanda de episodios ha tenido debilidades.

