Telefónica pone fin a su era con Rafa Nadal como imagen de marca
La multinacional no renovará el contrato con el tenista mallorquín dentro de una nueva política de patrocinios más austera
Telefónica se prepara para dar un golpe de timón en su estrategia de imagen pública y de marca. Según ha podido confirmar este medio, la multinacional española ha decidido no renovar el contrato de patrocinio con Rafa Nadal, su embajador más icónico durante los últimos once años. Esta decisión, que marca el fin de una de las alianzas más exitosas del marketing deportivo, se enmarca en una agresiva hoja de ruta de disciplina financiera y contención del gasto que afectará a toda la nómina de estrellas y mecenazgos del grupo.
La dirección de Telefónica, encabezada por su presidente Marc Murtra, ha puesto en marcha una reestructuración profunda de sus partidas presupuestarias no operativas. Tras la reciente culminación del Expediente de Regulación de Empleo (ERE), cuyo coste latente para la operadora se sitúa en el entorno de los 2.500 millones de euros, la orden interna es clara: buscar eficiencias máximas y cerrar el grifo en aquellos ámbitos que no se consideren esenciales para el núcleo del negocio tecnológico. Bajo esta premisa, la compañía aprovechará el vencimiento de sus contratos de imagen para ejecutar una salida ordenada y amistosa de sus grandes figuras mediáticas.
La joya de la corona de este ajuste es, sin duda, la desvinculación de Rafa Nadal. El tenista mallorquín ha sido, durante más de una década, mucho más que un simple rostro publicitario; ha sido el pilar sobre el que Telefónica construyó su identidad corporativa moderna, asociándose a valores como la resiliencia, la humildad y la excelencia. Sin embargo, el contrato que une a ambas entidades expira en los próximos días y la compañía ya ha tomado la decisión de no extenderlo. Carlos Costa, manager del tenista mallorquín, ha confirmado la noticia: “No hay mucho que decir más que dar las gracias por todos los años que han estado al lado de Rafa y de la Academia, que han sido muchos, y aceptar la estrategia del nuevo equipo que ahora mismo lidera Telefónica”.
La relación comenzó hace once años con la firma del acuerdo que convertía a Nadal como embajador del grupo en 2014, bajo la presidencia de la operadora de César Alierta. Y tuvo sus últimas renovaciones en 2020 y 2025. Su imagen no solo ondeaba en España bajo la marca Movistar, sino que se extendía a mercados estratégicos como Reino Unido y Alemania a través de O2, y a Latinoamérica mediante Vivo. La implicación del deportista era total: desde el patrocinio de la Rafa Nadal Academy by Movistar hasta su participación en eventos internos en la sede central de la compañía de Distrito C de Madrid, donde compartía charlas inspiracionales con empleados y clientes.
Incluso en el ámbito de la innovación, Nadal fue el rostro de la vanguardia para Telefónica. Presentó el hub tecnológico de Wayra en Madrid, participó en contenidos exclusivos de Movistar+ —como el aclamado documental — e incluso protagonizó campañas de realidad virtual. Su salida representa el final de un modelo de patrocinio “omnipresente” que la compañía considera ahora insostenible dentro de sus nuevas prioridades estratégicas.