Trump declara una emergencia nacional para salvaguardar al petróleo venezolano frente a acreedores
Donald Trump ha firmado una orden ejecutiva en la que establece una emergencia nacional para proteger los ingresos derivados de la venta de petróleo venezolano frente a posibles acreedores. La orden busca mantener una de las piezas centrales de la estrategia del presidente de EE.UU. respecto a Venezuela: utilizar el petróleo como la forma de devolver la estabilidad al país sudamericano y, al mismo tiempo, garantizar un acceso prioritario para EE.UU. a las mayores reservas de crudo del planeta.El texto impone que los ingresos derivados de la venta de petróleo venezolano en manos del Tesoro de EE.UU. queda en forma de Depósitos de Gobiernos Extranjeros y que son «propiedad soberana del Gobierno de Venezuela mantenida bajo custodia en EE.UU.».Inversión frente a la incertidumbreEsos fondos serán preservados, según la Casa Blanca, «para favorecer los objetivos de política exterior de EE.UU. ». La orden establece que no será posible ninguna acción judicial para el embargo de esos bienes, y usa la Ley de Poderes Económicos Internacionales de Emergencia de 1977 para justificar su decisión.La orden ejecutiva fue firmada este viernes, a punto de que se cumpliera una semana de la captura de Nicolás Maduro en Caracas y en medio de una intensificación de la cooperación de la Administración Trump con el actual Gobierno de Venezuela, presidido por la líder chavista Delcy Rodríguez.Trump ha defendido desde la captura de Maduro que él está «al mando» de Venezuela y que ha llegado a un acuerdo con sus actuales dirigentes para que el país sudamericano entregue 50 millones de barriles de crudo a EE.UU. La primera potencia mundial, que durante muchos años importó grandes cantidades de petróleo venezolano, tiene refinerías preparadas para el crudo pesado de aquellas reservas.Pero, al mismo tiempo, las compañías estadounidenses han sufrido sucesivas fases de nacionalizaciones y expropiaciones de sus negocios en Venezuela. Muchas de ellas tienen reclamaciones multimillonarias pendientes con el Gobierno venezolano y podrían activarlas en tribunales en cuanto el crudo acordado por Trump produzca ingresos.La orden ejecutiva asegura que cualquier reclamación judicial en ese sentido «interferirá de forma sustancial con nuestros esfuerzos decisivos para asegurar la estabilidad política y económica en Venezuela».Noticias relacionadas estandar Si Trump articula un plan en tres fases para Venezuela con el petróleo como eje de la transición David Alandete estandar Si Cuba EE.UU. corta el suministro de petróleo que mantenía vivo al castrismo David Alandete«La pérdida de control de estos ingresos dará poder a actores malignos como Irán y Hezbolá , al mismo tiempo que debilitará los esfuerzos para traer paz, prosperidad y estabilidad al pueblo de Venezuela y a todo el Hemisferio Occidental», añadió la Casa Blanca, en referencia al continente americano.Trump firmó su orden poco después de mantener un encuentro con un grupo de ejecutivos de las grandes compañías petroleras, a las que animó a que participaran en su objetivo de recuperar la pujanza del sector del crudo en Venezuela. Para ello, les requirió inversiones de 100.000 millones de dólares. La respuesta por parte de algunos de los ejecutivos fue tibia, por el riesgo de compromisos con un país que está lejos de conseguir la estabilidad necesaria para una inversión multimillonaria. Por ejemplo, el consejero delegado de ExxonMobil, Darren Woods, le dijo a Trump que era «imposible invertir» en Venezuela si no se producían antes muchos cambios, desde el marco comercial al sistema legal.

