Un ataúd acaba en un contenedor de basura de Tomares tras no hacerse cargo la familia del difunto
Los aledaños del cementerio de Tomares fueron el pasado martes 30 de diciembre el escenario de una situación que habría llamado la atención ciudadana, al acoger un contenedor de basura ubicado justo frente al acceso principal al camposanto los restos de un féretro. Las imágenes del asunto han circulado por las redes sociales, despertando no pocos comentarios. Ante ello, fuentes del Ayuntamiento de Tomares han explicado a este periódico que aquel día fue exhumado un cadáver que llevaba ya más de diez años en un nicho, situación en el marco de la cual la familia del difunto no se habría hecho cargo de los restos del féretro. Ante casos así, según el Ayuntamiento, los féretros en situación de abandono son depositados normalmente en un contenedor fuera de las dependencias del cementerio , para su posterior retirada por el servicio municipal de residuos sólidos urbanos. En ese sentido, el Consistorio, gobernado por José María Soriano, asegura haciendo especial hincapié en que esta actuación se ciñe a la normativa reguladora, precisando que tras ser depositado este ataúd en dicho contenedor de basura por la mañana, ya por la tarde fue recogido por un camión del servicio municipal de limpieza.Una situación similar se vivía a mediados del pasado mes de agosto en Castilblanco de los Arroyos , al depositar un ataúd en un contenedor de basura en plena plena calle un operario de la empresa contratada por el Ayuntamiento de dicho municipio, para el servicio de enterramientos en el cementerio municipal.El primer edil de Castilblanco, José Manuel Carballar, exponía entonces que la situación derivaba de un «error» del citado trabajador, que llevaba «pocos días» en la plantilla de la empresa contratada por el Ayuntamiento para el servicio de enterramientos en el cementerio municipal, una «decisión» del citado empleado que «no tiene explicación», según sus palabras aquellos días.El alcalde de Castilblanco señalaba además que la empresa responsable había pedido ya «disculpas» por aquel «lamentable error» , que suscitó un notorio debate público en el municipio.

