Una cuenta atrás electoral marcada por la estabilidad y la moderación del PP frente a la debacle del PSOE
Lo único que se sabe a ciencia cierta es que este año tocan elecciones en Andalucía. Todo lo demás, desde la fecha a los resultados, son una incógnita a día de hoy. Puede ser que sean en junio como repite insistentemente Juanma Moreno, el que tiene la potestad de disolver el Parlamento y convocarlas. Pero también cabe la opción de que se adelanten algo y caigan unas semanas antes.En cuanto a los resultados, el mapa político que salga de esas urnas también sigue siendo una ecuación por despejar. Todo indica que el PP de Juanma Moreno volverá a ganar holgadamente las elecciones según reflejan toda las encuestas. Lo que no está tan claro es si conseguirá la mayoría absoluta para gobernar sin necesidad de alianzas. Para ello necesitará que las urnas arrojen un resultado que le de al menos 55 diputados. Algo que aún está en el aire a juzgar por las últimas encuestas. Eso significa que, como ha repetido más de una vez el propio Juanma Moreno, tendrán que pelear para lograrlo frente al partido que más quebraderos de cabeza les está provocando, Vox.Y es que la formación que dirige Santiago Abascal parece ir al alza. Si se cumple lo que dicen las encuestas y sigue la tendencia de lo ocurrido en las elecciones en Extremadura, Vox seguiría subiendo haciendo peligrar la mayoría absoluta de Juanma Moreno y pisándole los talones al PSOE. El último sondeo del Centra le daba entre 19 y 22 escaños frente a los 14 que tiene actualmente.Es además una situación que supone que Vox está a punto de dar el sorpaso a los socialistas en Andalucía pese a que el actual portavoz en el Parlamento, Manuel Gavira, no ha sido designado oficialmente candidato a la Junta de Andalucía aunque se da por hecho que será la cabeza de cartel. El antiguo feudo de los socialistasLa situación de los socialistas en Andalucía es también delicada. Todas las encuestas le dan una importante caída con respecto a los 30 diputados que tienen actualmente en la cámara regional. Y es que la candidata, la vicepresidenta del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, no ha logrado, de momento lo que se esperaba de ella: que recuperara el terreno perdido en el territorio que siempre se consideró uno de los más importantes feudos del socialismo .Sin embargo Montero, que sigue siendo una candidata de fin de semana no parece que vaya a lograr la remontada. De hecho sigue aferrada a Pedro Sánchez y se resiste a dejar el Gobierno. Todo indica que seguirá los pasos de su excompañera Pilar Alegría y no dejará el ministerio hasta que se convoquen las elecciones formalmente. Y a ello hay que unir que Montero es la candidata del no a la financiación autonómica y que rechaza dar a Andalucía lo que pedía cuando ella era consejera de la Junta. Y también la que favorece a Cataluña en detrimento de Andalucía.En cuanto a la izquierda radical aparece más fracturada que nunca con tres candidatos en liza. Por un lado Adelante Andalucía con José Ignacio García, por otra Antonio Maíllo, que vuelve a ser candidato en su tierra esta vez con Por Andalucía y otra candidatura más, la de Podemos con Juan Antonio Delgado como cabeza de lista.

