Una mujer muere en un posible ataque de puma en Colorado
De confirmarse, sería la primera agresión mortal de uno de estos felinos en el Estado en más de 25 años
Las autoridades de Colorado investigan un posible ataque de un puma como causa de la muerte de una mujer que practicaba senderismo en las montañas rocosas de ese Estado de Estados Unidos este jueves, según ha indicado su departamento de Parques Naturales y vida salvaje en un comunicado. De confirmarse, sería el primer ataque de uno de estos felinos en causar víctimas mortales en Colorado en un cuarto de siglo.
La mujer fue hallada por otros senderistas en un camino del parque de Estes, una zona forestal a unos ochenta kilómetros al noroeste de Denver, hacia el mediodía. Los excursionistas vieron un puma cerca del cuerpo de la víctima y lo ahuyentaron tirándole piedras. Uno de los caminantes del grupo, médico de profesión, examinó a la mujer pero no encontró pulso.
Los guardias forestales cerraron los senderos cercanos al lugar del incidente y funcionarios del departamento de Parques Naturales abatieron a dos pumas en el área, y los veterinarios analizan ahora tejidos de los animales en busca de ADN humano y para determinar si al menos uno de ellos padecía alguna enfermedad, como la rabia o gripe aviar, que hubiera podido impulsarles a atacar a un ser humano.
Se desconoce si en la muerte de la mujer pudieron participar uno o más animales, aunque las autoridades trabajan con la hipótesis de que al menos un puma fue el causante del suceso. “Hay señales de que esto encaja con un ataque de puma”, ha apuntado la portavoz del Departamento, Katherine Van Hoose, en una rueda de prensa.
Las leyes de Colorado obligan a sacrificar a un puma si ha atacado a alguna persona, para evitar una repetición de ese tipo de incidentes. Si, tras abatir a los dos ejemplares el jueves, los científicos no encuentran rastros de ADN humano en ninguno de los dos, los guardias forestales tendrá que continuar la búsqueda del animal responsable.
Los ataques de puma contra personas son muy poco habituales en Colorado. En los últimos 35 años el Departamento de Parques Naturales ha recibido 28 notificaciones. El último incidente que dejó alguna víctima mortal se produjo en 1999.
Los pumas estuvieron a punto de extinguirse en los años sesenta debido a su caza indiscriminada para cobrar recompensas. Desde entonces la población se ha recuperado y hoy día las autoridades calculan que en Colorado habitan entre 3.800 y 4.400 ejemplares adultos. Estos felinos habitan en las alturas de las Rocosas en verano, aunque en invierno el descenso de las temperaturas les hace bajar a altitudes más reducidas en busca de ciervos y alces con los que alimentarse. Ese descenso aumenta las posibilidades de que se topen con seres humanos y con perros.