Una patada kung fu le cuesta a un jugador la suspensión de por vida
Muhammad Hilmi Gimnastiar se ha convertido en la estrella involuntaria del fútbol indonesio , pero no por sus goles, sino por una patada que parece sacada de una película de Bruce Lee . Este mediocampista del PS Putrajaya Pasuruan, con el dorsal 23, jugaba en la cuarta división hasta que este fin de semana, en un partido contra Perseta 1970 Tulungagung, optó por un 'ataque sorpresa' y sin sentido que dejó a todos boquiabiertos.La escena fue la siguiente: minuto 71, el marcador 4-0 a favor de los visitantes. El citado jugador ignora la pelota y, ¡zas!, lanza una patada estilo kung fu directo al pecho de su rival, Firman Nugraha . El pobre Firman cae redondo, como si le hubieran dado un uppercut de Rocky Balboa, necesitando oxígeno y un viaje al hospital. El video se viralizó, como no podía ser de otra manera, en toda plataforma viral que se precie: «¡Eso no es fútbol, es Mortal Kombat!» , cuenta algún comentario.La respuesta no se hizo esperar. El comité disciplinario de la Asociación de Fútbol de Java Oriental (Asprov PSSI Jawa Timur) descargó su artillería pesada: suspensión de por vida del fútbol profesional , multa de 2.500.000 rupias (unos 27.800 dólares, más que el sueldo anual de muchos en esa liga) y rescisión inmediata de contrato.El presidente del comité, Samiadji Makin Rahmat, lo explicó clarito: «Esto viola el espíritu del deporte y pone vidas en peligro». El PS Putrajaya, avergonzado, pidió disculpas públicas al rival, y el partido acabó 7-2, pero nadie recuerda los goles, solo esa voltereta aérea. El cruce de cables es injustificable .
La salvaje entrada, que ocurrió en un partido de cuarta división de Indonesia, ha sido castigada también con casi 30.000 euros

Una patada kung fu le cuesta a un jugador la suspensión de por vida