Venezuela, en el ojo del huracán de la bronca política en la Asamblea de Madrid
En la Asamblea de Madrid no se habla solo de hospitales, universidades públicas, el Metro y las viviendas que quedan por construir. Las mayores broncas políticas, las de verdad, las que más tensan el ambiente parlamentario y derivan en un choque frontal entre izquierda y derecha no se deben a asuntos locales o regionales, sino casi siempre a los nacionales y, a menudo, a los internacionales. Y ahí Venezuela ocupa un lugar de honor. Nada extraño, por otra parte, en una región en la que ya viven más de 200.000 venezolanos, toda una diáspora que ha huido del régimen chavista. Mientras en el Parlamento madrileño raro ha sido el Pleno en el que no se ha hablado de Venezuela y de la dictadura de Maduro, siempre en términos de enfrentamiento entre el PP de Ayuso y la izquierda, la Puerta del Sol de Madrid ha pasado a ser en los últimos años centro neurálgico de las protestas de los venezolanos desplazados contra el chavismo, en unas concentraciones que la presidenta regional no ha dudado en apoyar y a las que ha llegado a sumarse blandiendo la bandera de una Venezuela libre.La posición de Ayuso contra el régimen de Maduro y a favor de la libertad, junto a los opositores venezolanos y contra el papel del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, ha sido de todo menos ambigua o poco clara. Ha marcado una línea que separaba las dos ideas opuestas que le sirvieron de lema electoral: socialismo o libertad. A partir de ahí el enfrentamiento ha sido permanente en el Parlamento madrileño: o se estaba con el socialismo y comunismo o se estaba con la libertad. Ahora, la intervención de Estados Unidos y la caída de Maduro ha vuelto a tensar el debate político en la región, a pesar de que la Asamblea está 'de vacaciones' este mes de enero y no habrá plenos hasta febrero.Noticia Relacionada estandar Si Ayuso y Milei certifican su sintonía en una reunión cordial en la Casa Rosada Mariano Calleja La Comunidad de Madrid subraya que ha sido una visita de «carácter personal» dentro de un viaje privado de la presidenta regional madrileñaEn la Cámara de Vallecas, Venezuela ha sido argumento para todos en ese debate permanente entre 'socialismo o libertad' que planteó Ayuso. No ha faltado en una sola de las últimas sesiones de control. Mientras el PSOE reprocha al PP que hable más de aquel país que de Torrejón de Ardoz para esconder sus problemas, los populares denuncian que Sánchez sea «rehén del tirano Maduro, al que tanto debe y del que tanto aprende» y que «los que abandonaron al pueblo saharaui de la noche a la mañana» miren «hacia otro lado» y callen ante la dictadura venezolana. Desde el banco azul del Gobierno de Ayuso se acusa a Más Madrid de no celebrar el fin de ninguna dictadura, porque, «en el fondo y en la forma, apoyan las dictaduras como la de Maduro, como la de Ortega o como la de Díaz-Canel».El día 3 de enero, poco después de hacerse pública la captura de Maduro, Ayuso señaló en las redes que «Maduro es un dictador que secuestró las urnas y a su pueblo: asesinatos, torturas, hambruna y éxodo de millones de venezolanos». «La caída del régimen y la vuelta de la democracia a Venezuela con la Nobel de la Paz María Corina Machado, es una de las noticias más importantes de los últimos tiempos», escribió la presidenta regional en 'X'.Cruce de acusaciones: el PP critica a la izquierda por «callar» ante la dictadura y el PSOE cree que Ayuso busca «esconder» sus problemasEl PSOE de Madrid trató de atacar a Ayuso por el lado personal, como es habitual, ante una noticia que reforzaba la posición de la presidenta frente a la izquierda: «En cuanto Ayuso termina de leer la chuleta y le vienen las preguntas incómodas, empieza a balbucear y 'manzanas traigo'. Sabe tanto de política internacional como su novio de pagar impuestos». El secretario general de los socialistas madrileños, Óscar López, criticó de forma directa a Ayuso por situarse junto a Trump, entre otros: «Ayuso es la franquicia de los ultras en España. La que está con Milei, con Trump y con Netanyahu».«Herida de muerte»Más Madrid, principal partido de la izquierda madrileña, puso su punto de mira en Trump, más que en Ayuso: «Más Madrid condena rotundamente el ataque militar de Estados Unidos a Venezuela y el secuestro de Nicolás Maduro para ser juzgado en Estados Unidos». Eso sí, en este comunicado el partido de Mónica García subraya que «criticar la intervención militar de Trump no implica defender a Maduro». «Desde Más Madrid hemos exigido elecciones limpias y respeto a los derechos humanos, en un gobierno cuyos mínimos democráticos han degenerado gravemente en los últimos tiempos». Por eso, este partido «entiende» que haya «muchos venezolanos que esperan un cambio democrático, pero el camino nunca será el de una intervención ilegal extranjera, sino del diálogo entre venezolanos». Venezuela ha sido uno de los argumentos fijos en todas las sesiones de control del último periodo de sesionesEn Vox Madrid, la diputada autonómica Ana Cuartero ve claro que la izquierda «está herida de muerte en todo el mundo». «Cuando el propio régimen de Maduro acepta las condiciones de los Estados Unidos para una transición ordenada tras años de inactividad del multilateralismo connivente con el régimen, las campanas tocan a muerto». Vox cree que a la izquierda madrileña «le toca morderse la lengua o hacer el ridículo». «El PSOE no tiene más remedio que aguantar en silencio hasta que sepan qué pasa con Zapatero y cómo puede llegar a afectar a Sánchez la caída del régimen de Maduro». En Vox defienden a Trump porque «no engaña, actúa y cumple su programa».

