Vuelve El Zorro, pero ahora es un francés comunista que lucha contra los ricos: “Esta versión no se podría hacer en EE UU”
Jean Dujardin interpreta al clásico justiciero enmascarado en una serie que estrena AMC+
¿Qué lleva a un personaje como El Zorro, tan clásico y casi arcaico, a volver a la televisión en 2026? Y, de todas las opciones, ¿por qué vuelve como una serie francesa? “El primer motivo fue que el productor Marc Dujardin dijo que su hermano, Jean Dujardin [oscarizado por su papel en The Artist], quería interpretarlo. Yo no lo veía claro, pero era una posibilidad", explica el creador de la serie, Benjamin Charbit, a este periódico. “Además, él tenía la idea de que este justiciero podría servir para hablar de política, de hombres poderosos y populismo. Curiosamente, cuando empezamos a escribir hace seis años, Donald Trump era presidente de EE UU. Así que hoy, con Trump otra vez, la violencia de la clase política sigue siendo un tema candente. Iba a ser, eso sí, una manera cómica de contarlo”.
Porque esta versión del famoso héroe enmascarado, que se estrena este jueves en la plataforma AMC+, es en realidad una comedia al más puro estilo francés, “aunque no una parodia”, anticipaba el guionista durante la presentación de la serie en Unifrance, mercado parisino para promocionar la producción local al que EL PAÍS fue invitado por su organización en enero de 2025.

Don Diego de la Vega es hoy un héroe en sus cincuenta, retirado y vetusto, que es alcalde de Los Ángeles, donde su objetivo es luchar en favor de la ciudadanía, pero desde la política. Frente al optimismo de este Zorro, se encuentran los clásicos villanos ricos del capitalismo, que quieren dejar sin agua a su pueblo originario mediante tretas de corrupción. “Todo está tan polarizado, y con el dinero concentrado en tan poca gente, que es normal que los villanos sean los ricos. Y eso lo convierte en un Zorro muy europeo. Creo que no se podría haber rodado en EE UU, porque es muy político”, opina el escritor.
Ese acontecimiento hará al protagonista volver a ponerse la capa y montar a caballo contra los magnates por los campos de Castilla-La Mancha y el calor de Almería, que sirvieron para emular los desiertos californianos con un equipo técnico principalmente español y reciclando decorados de Exodus, de Ridley Scott, y Juego de tronos. “Es un tiempo previo al western, así que quería darle un toque más español, con los edificios, la música… y el contraste de la elegancia europea”, explica.

“Me daba miedo. Porque era muy raro tener a Dujardin interpretando a un noble español que vive en California y habla francés, así que busqué que todo lo demás fuera lo más realista posible, con mucha investigación histórica del lugar y el tiempo. Todo el mensaje sobre la inmigración, los nativos americanos, sus costumbres, el sistema de castas… es real”, detalla Charbit, que pone el foco en temas como el odio al inmigrante y los autóctonos. También se habla español, pero como recurso para mostrar las diferentes clases sociales. Esos mensajes la convierten en una producción muy actual, pese a su aire de serial de otros tiempos.
