Washington enviará “centenares” de agentes más a Minnesota tras las protestas contra el ICE
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristy Noem, sostiene que el despliegue adicional comenzará de inmediato a la luz de las manifestaciones por la muerte de la activista Renee Good
Si no quieres caldo, toma dos tazas. Es la estrategia por la que la Administración de Donald Trump ha optado para responder a las protestas en Minnesota después de que un agente del servicio de control de inmigración (ICE) matara de tres disparos a una activista, Renee Good, en la ciudad de Minneapolis. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristy Noem, ha anunciado este domingo que enviará “centenares” de agentes más para reforzar el despliegue de ese cuerpo en el Estado gobernado por un demócrata.
Los nuevos agentes enviados por el Departamento de Seguridad Nacional quedarán desplegados entre este mismo domingo y el lunes con la misión de proteger al personal de ICE y de la Patrulla Fronteriza que ya se encuentran en Minnesota, según ha declarado Noem en una entrevista concedida al programa Sunday Morning Futures de la cadena de televisión Fox News.
En lo que ha descrito como su mayor operación de la historia, el Gobierno de Trump mantiene desplegados cerca de 2.000 agentes de inmigración en el Estado. El presidente quiere mostrar con ello mano dura en el territorio gobernado por Tim Walz, —el candidato a vicepresidente del Partido Demócrata en las elecciones de noviembre de 2024— y donde ha estallado un escándalo de fraude del que el republicano culpa a todos los miembros de la numerosa comunidad somalí del Estado, a la que insulta como “basura”.
En el momento de su muerte, el miércoles pasado, Good participaba en una de las numerosas patrullas vecinales que documentan y graban las actividades del ICE, según familiares y activistas locales. La activista se encontraba al volante de su vehículo, que había bloqueaba parcialmente una calle residencial de Minneapolis. Cuando ponía el automóvil en movimiento, un agente, identificado por los medios estadounidenses como Jonathan Ross, disparó contra ella tres veces, argumentando que lo hizo en defensa propia porque Good estaba dirigiendo el coche contra él.