El inmenso encanto del Aletsch, el glaciar alpino que se resiste a desaparecer
Si el calentamiento global no mengua, el Glaciar Aletsch , el más largo de la cordillera alpina, desaparecerá antes de que termine este siglo. Ese es el contundente pronóstico de los científicos, conscientes de que esta inmensa masa de hielo ha retrocedido más de 3 kilómetros durante los últimos 170 años . La realidad es que esos diez mil millones de toneladas de hielo se van derritiendo a un ritmo sin precedentes, más acusado todavía en los últimos cinco años, y se estima que desde el año 2000 ha perdido más de un tercio de su masa.Noticia Relacionada Senderismo estandar No La 'Cresta del Diablo', una de las rutas de montaña con las vistas más bonitas de España Marta Negrillo A pocos minutos de Jaén capital, se esconde una de las rutas de senderismo más impresionantes de Andalucía, famosa por sus panorámicas y su llamativo nombreAsí que es el momento de viajar a este hermoso rincón de Suiza , entre los cantones de Berna y Valais. Lo asegura Jasmine Noti , responsable de Turismo del Aletsch Arena , que lo define como «un lugar único en el continente europeo que hay que contemplar porque es una experiencia única y emocionante . He visto llorar aquí a muchos visitantes porque alcanzan un sentimiento de libertad que conecta con esta grandiosa naturaleza».Desde el año 2000 ha perdido más de un tercio de su masaJasmine comenta que el glaciar Aletsch ha logrado una fama extrema por los miles de turistas que lo ven de cerca en el Jungfrau al lado de La Esfinge, el observatorio meteorológico y astronómico al que se llega a través de un tren cremallera. Esa es una excursión mucho más cara (unos 220 euros por persona) que conviene conocer, pues desde los tres pueblos que conforman el Aletsch Arena, Bettmeralp, Riederalp y Fiesch , el coste de los tres telecabinas no supera la cuarta parte de esa cantidad que queda reducida a la mitad si llevas consigo el Swiss Pass , el clásico billete de tren que permite viajar de forma ilimitada en tren, autobús y barco durante 3,4, 8 y 15 días.El pueblo de Bettmeralp completamente nevado aletsch arenaMiradores del AletschMoosfluh (2.333 m), Bettmerhorn (2.647 m) y Eggishorn (2.869 m) son los principales puntos de observación del glaciar y se accede a ellos desde la estación de esquí Aletsch Arena y la amplia red de 35 remontes que conectan con los tres pueblecitos por los que sólo circulan coches eléctricos. Bettmeralp, un idílico pueblo de chalets en lo alto del valle del Ródano es habitualmente la entrada a este área que presume de gozar de más de 300 horas de sol y de 104 pistas esquiables muy indicadas para principiantes y familias. El pueblo cuenta con unos 500 habitantes fijos pero su población se multiplica por seis durante la temporada alta con una oferta de atracciones que van desde una piscina cubierta a una pista de hielo natural pasando por un parque de cuerdas pero lo que asombran son sus vistas desde su encantadora capilla, la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves , levantada en 1697 sobre otro templo dedicado al apóstol Santiago , y hoy el lugar favorito de los vecinos para contraer matrimonio.Justo enfrente de esta capilla se puede visitar la Bättmer Alphitta , una casa de 300 años de antigüedad donde se adivina cómo eran las penurias de dos familias de diez miembros y sus animales en un territorio aislado y congelado durante gran parte del año. Tras el corto tour hay que coger fuerzas probando la raclette del Hotel Panorama , situado detrás de este pequeño museo etnográfico, simplemente deliciosa. Después, caminando por la calle principal de Bettmeralp contemplarás la farmacia instalada a más altitud de Suiza , la oficina de turismo y el remonte con sus coloridas cabinas de ocho plazas que conducen al Bettmerhorn para admirar una plataforma panorámica que ofrece una vista única de la curva del glaciar Aletsch.Grietas y fisurasSin salir del pueblo hay que subir en una cabina al Bettmerhorn para admirar una plataforma panorámica que ofrece una vista única de la curva del glaciar Aletsch . Una vez arriba impresionan las grietas del glaciar, que miden entre 5 y 10 metros de altura, por donde se mueve el agua a diferentes velocidades. «La masa de hielo es espectacular -comenta Jasmine- y su profundidad de 800 metros increíble, tanto que se dice que si se fundiera todo el hielo del glaciar podría repartirse un litro de agua diario a todo el mundo en el planeta durante dos años y medio». La realidad es que las fisuras ensanchan cada año , aparecen nuevas grietas y se rediseñan nuevas rutas a través del hielo por lo que penetrar en este laberinto helado supone siempre un riesgo a la hora de no perder un rumbo correcto. Sí se puede participar, de junio a octubre, en un trekking de seis horas por el Aletsch (dos de ellas sobre el glaciar) siempre con un experto guía de montaña. Se puede reservar en la oficina de turismo y cuesta 90 euros.En Bettmeralp viven 500 personas y hay 104 pistas esquiablesA la hora de comer el Bettmerhorn cuenta con un restaurante que ofrece un plato de comida por 25 euros, pero puestos a vivir otras sorpresas en este punto existe la posibilidad de deleitarse con otras experiencias como la que propone el Million Stars Hotel - Cube Aletsch, una caseta de madera con jacuzzi exterior que permite observar el glaciar y el cielo estrellado por las noches a 2.647 metros de altitud. Encontrar un lugar más romántico en este área es una misión imposible. La decoración es sencilla pero los huéspedes pueden disfrutar de una copa de vino en la pequeña terraza del Cube mientras contemplan cómo los últimos rayos de sol iluminan el Cervino. El cielo estrellado les acompañará toda la noche en un lugar único en el mundo. Su precio es de 444 euros diarios.Mirador de Eggishorn (arriba); Bettmerhorn, por donde corre el agua (abajo izquierda) y el de Moosfluh. Javier CarriónPaseo hacia la Villa CasselDe vuelta a la cabina se puede descender por las empinadas laderas dando un paseo por el perímetro del Bettmersee, un encantador lago donde es posible bañarse en verano y almorzar en un típico restaurante de montaña de 1961 llamado Chüestall. En el interior o en su terraza lo clásico es probar la 'Cholera' una típica tarta salada de la región rellena de patatas, puerros, queso, manzanas y peras que surgió durante una epidemia de cólera en el siglo XIX. Ya con el estómago lleno finalmente se asciende en telecabina al mirador Moosfluh . Desde este punto se observa una línea de color marrón que indica hasta donde llegaba el glaciar en 1850 y se comprende como el retroceso del glaciar se ha agravado hasta llegar a perder 20 centímetros de grosor al día en verano, alrededor de 4 o 5 metros al año. Moosfluh se encuentra en una zona más tranquila y regala vistas ininterrumpidas de la parte inferior del glaciar y en días despejados, también se pueden admirar picos circundantes, como el famoso Matterhorn o Cervino. Desde este mirador también es visible el bosque de Aletsch, uno de los más antiguos de Europa, que puede ser recorrido en otro sendero más bajo y sencillo pensando en las familias con niños. Para rematar el día es recomendable realizar un paseo a pie de una hora y media desde el Moosfluh en paralelo al glaciar en las alturas hasta llegar a la Villa Cassel que acoge desde 1976 un centro de educación y conservación de la naturaleza en el que se explica la formación del glaciar y la biodiversidad de la zona. El edificio fue la antigua residencia de verano del banquero inglés Ernest Cassel y se puede visitar después de una corta caminata desde Riederalp. Es también un punto de partida ideal de varios senderos temáticos como el Cassel Trail, el Moraine Trail o las rutas en altura en la región del Aletsch, que maravillan tanto como su exposición especial anual y su jardín alpino con más de 200 especies de plantas de la región. Muy cerca queda Riederalp, el pueblo que regala otra maravillosa vista de los picos de cuatro mil metros del Valais.Pistas: Cómo llegar: Swissair mantiene un vuelo directo entre Madrid y Zurich. En el mismo aeropuerto hay que tomar un tren hasta Brig. Dónde dormir: En Bettmeralp, Hotel Panorama . Dónde comer: En Bettmeralp, Chüestall . Más información: portal de información turística de Suiza y Aletsch Arena . La panorámica alpina más espectacularLa lista de observatorios se completa con el mirador Eggishorn al que se accede desde Fiesch. Antes de iniciar el trayecto en la telecabina más rápida de Suiza (en solo 25 minutos se sube de 1040 a 3.869 metros), puedes atreverte a cruzar el Goms, un puente colgante de 280 metros de largo y 92 metros de alto que cruza el desfiladero de Lama y el Ródano. Las emociones continúan en el Eggishorn tras realizar un cambio de cabina en Fiescheralp, a 2.212 metros de altura. En el punto más elevado se pueden admirar, los montes Eiger, Mönch y Jungfrau y si el día es muy claro se contemplan el Matterhorn o Cervino y el Mont Blanc, pero sobre todo verás más de cerca el inicio del Aletsch, el mayor glaciar de Eurasia, incluido en la la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2001 con una superficie total de 82.400 hectáreas.
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